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Trailer Park Boys

DSLR Magazine - Hace 3 horas 24 mins

A Trailer Park Boys, la exitosa serie canadiense que revolucionó el mercado norteamericano en este nuevo milenio, ya le podemos echar manos los españoles en la sacrosanta Netflix. En su almacén podemos encontrar sus diez temporadas completas –a la espera de una undécima–, sus especiales, telefilmes y películas. Por supuesto, no puedo dejar de recomendársela a cualquiera de mis compatriotas. Este tipo de humor, soez y de todo punto impudibúndico, no lo veremos jamás en nuestro país, donde nuestra mala baba eclipsa nuestro sentido del humor, confundiéndose con las ganas de cachondeo –que no es lo mismo–.

La gran comunidad cani protagonista de Trailer Park Boys (Mike Clattenburg. 2001-2016) © Showcase Television, Topsail Entertainment, Trailer Park Productions

Es en un país como Canadá, donde este tipo de personajes, situaciones y exabruptos tienen una mayor cabida. En Canadá, y en cualquier país sofisticado, pacífico, honrado y de buena fe. Por eso es completamente normal que el otro país donde se pueden encontrar títulos referenciales a éste, u obras comparables, es Holanda. En los países del Benelux, donde la policía no lleva pistola y uno –sobre todo si es español– se puede colar bien a gusto en cualquier sitio donde haya que pagar para entrar, es donde este humor, consistente en la contravención de normas de convivencia, tanto éticas como legales, tiene su mayor aceptación. A la gente le hace gracia que un personaje de ficción haga lo que no está permitido, lo que “nadie” hace.

De Holanda nos llegaron aquellas dos maravillas: la saga de la cochambrosa familia Flodder, cuya trilogía de filmes se conoció aquí como Una familia tronada (Flodder. Dick Maas, 1986), Una familia tronada 2. Los Flodder en Amérika (Flodder in Amerika! (Flodder 2). Dick Maas, 1992) y Los Flodder vuelven a casa (Flodder 3. Dick Maas, 1995), y que incluso contó con su serie de televisión y todo Los Flodder (Flodder. Dick Maas, 1993–1998). Y la de los bakalas bigotudos –que estos eran hasta violentos– New Kids, que llenaron de malos modos y escupitajos un serial de internet, otro de televisión, y dos largometrajes que aquí sólo se han podido catar en el Festival de Sitges: New Kids Turbo (Steffen Haars, Flip Van der Kuil. 2010) y New Kids Nitro (Steffen Haars, Flip Van der Kuil. 2011).

Y ahora voy a hacer un alto, para todos aquellos que tanto nombre y tanta cosa les aturulle y no sepa de qué estamos hablando. Les resumiré que todo este tren de aventuras audiovisuales se basa en lo mismo: un ejercicio de incorrección política constante, cuyo tronco humorístico se vertebra en el rebase de todo nivel de tolerancia hacia ejercicio de vecindad alguno. Para ello, parte de la satirización de los estratos sociales más depauperados y de las clases obreras menos trabajadoras, dando vida y color al obsoleto término de “lumpen proletario” sin piedad ninguna, para deleite del espectador más desprejuiciado que se deje llevar por la crueldad más aleatoria, olvidando todo axioma de solidaridad y respeto.

De izq. a dcha.: Ricky (Robb Wells), Bubbles (Mike Smith) y Julian (John Paul Tremblay)… ¡Los Trailer Park Boys! © Showcase Television, Topsail Entertainment, Trailer Park Productions, Netflix

No se piensen que me estoy refiriendo a manidos chistes sobre drogas y alcohol –que, por supuesto, siempre están presentes–, ni a resobados recursos fundamentados en la escatología –que también–, ni a presentar a los personajes como gente con serias taras culturales y alguna que otra dependencia intelectual –eso no puede faltar–; sino a generar humor a costa de asuntos tan serios e “intocables” como la muerte, la soledad, la pornografía, el paro de larga duración, el ostracismo de la senectud, la esclavitud sexual, los desahucios y realojos, la acidez estomacal, el mobbing, el Síndrome de Down, la politoxicomanía, el clasismo, el maltrato animal, la inmigración, la maternidad no deseada, el abandono parental, la reinserción social, la explotación infantil, el escepticismo político, o la obesidad mórbida, siendo “la brocha gorda” tan sólo el aliño de la cosa.

A modo de falso documental, como todas estas de The Office, Modern Family y demás, las distintas piezas (series y películas, que ya verán) de Trailer Park Boys giran en torno a las aventuras de dos ex convictos, Julian y Ricky, en el parque de caravanas Sunnyvale Trailer Park, donde viven entre un sinfín de grotescos personajes. La trama transcurre en Nueva Escocia, en una localidad ficticia cerca de Halifax.

El ayudante de seguridad Randy (Patrick Roach) y su jefe, Jim Lahey (John Dunsworth), siempre velando por la paz y el orden del parque de caravanas Sunnyvale © Showcase Television, Topsail Entertainment, Trailer Park Productions, Netflix

Todo el cotarro comenzó como Trailer Park Boys (Mike Clattenburg, 1999), un mediometraje escrito y dirigido por Mike Clattenburg, producido por Showcase Television, donde Julian y Ricky, siempre interpretados por John Paul Tremblay y Robb Wells, todavía eran menores de edad y nos hacían un recorrido de presentación por el parque de caravanas, justo antes de dar con sus huesos en la cárcel. El éxito a nivel nacional fue tal, que la broma hubo de retomarse exactamente pocos años después de donde se dejó. Y así, la serie Trailer Park Boys (Mike Clattenburg. 2001-2016) comenzaba con Julian y Ricky saliendo de prisión y regresando a Sunnyvale. Volvía a producir Showcase Television, pero esta vez con Topsail Entertainment, y Trailer Park Productions –la empresa de Clattenburg–. Tuvo un conato de final en su séptima temporada en 2008, pero en 2014 regresó para una octava, producida enteramente por Netflix y actualmente en emisión –en 2017 se estrenará la undécima temporada–. Por lo visto, Netflix acaba de llevar a cabo el mismo rescate con nuestra excelentísima El Ministerio del Tiempo. Gran labor.

El caso es que el parque de caravanas Sunnyvale éste del que estamos tratando, es una comunidad obrera, donde las rivalidades y los delitos están al orden del día, pero en la que también es posible construir una familia, tener amigos y encontrar el amor. Uno de Sunnyvale, lo mismo puede recibir un botellazo arrojado por un escuadrón de niños en bici, los llamados “Bottle Kids”, y volverse a su casa-camión con la cara llena de cristales, que comprar el mejor hachís de todo Canadá. Pero también puede enamorarse de una choni y pasar a formar la larga lista de padres que le ha llenado la caravana de niños distintos, o salir alegremente del armario disfrazado de cualquier cosa. El sexo prematrimonial, el consumo de estupefacientes o la sodomía son tratados en este parque con modernismo y sin tabús, pero tampoco están vetadas la esclavitud, la urofilia o el tabaquismo entre los niños.

La serie da rienda suelta a todo tipo de excesos sin corrección política ninguna, ni medias tintas. A cualquiera le pueden pillar con el invernadero sin podar o en pleno ensayo de una obra de teatro © Showcase Television, Topsail Entertainment, Trailer Park Productions, Netflix, eOne Media

Y en este alternativo y autogestionado panorama, el orondo Ricky, siempre con su tupé y su pantalón de chándal, y el fornido Julian, siempre de negro y con un cubata en la mano, vendrán a meterse en los mayores berenjenales, terminando cada temporada con sus huesos en chirona. Una pareja clásica, de payasos listo y tonto, donde Julian trata de ir por el buen camino y hacer dinero de manera discreta y –siempre que se pueda– legal, y Ricky no deja de meter a ambos –y a terceros– en marrones de lo más imbricado e imposible. Mención especial merece, el tercero en discordia: el adorable Bubbles, un pacífico vecino con muchas dioptrías de miopía, malhumorado y amante de los gatos, único consciente y responsable del trío de “apandadores”.

Aunque lleva apareciendo desde la primera pieza, Bubbles ya existía, en modo underground, antes de salir en pantalla. Su intérprete, Mike Smith, músico superdotado desde niño, hacía de Bubbles para que se descojonaran sus compañeros de trabajo cuando era mezclador de sonido en la televisión. El creador del fenómeno, Mike Clattenburg, lo vio un día de casualidad, y lo fichó para Trailer Park Boys. La interpretación de Smith, que jamás antes fue actor, dejó boquiabierta a Canadá entera, y pronto Bubbles se convirtió en el tercer mosquetero, tan importante como Julian y Ricky, y mucho más famoso. Su rostro ha causado controversia hasta en Ok Diario, donde, con su habitual ausencia de contraste, le han confundido con un joven con síndrome de Down en más de una ocasión.

Ricky, Julian y Bubbles, serán pues los protagonistas a través de los cuales asistamos al falso documental que recoge sus vidas, siempre intermitentemente dentro y fuera de la prisión. Llevando a cabo los planes más absurdos posibles, como robar carros de la compra para venderlos como chatarra, chantajear a un presentador famoso en su despedida de soltero o transportar marihuana a Estados Unidos en un tren eléctrico.

Delincuencia sofisticada, grandes ideas y planes. Sólo en Trailer Park Boys © Showcase Television, Topsail Entertainment, Trailer Park Productions, Netflix

No se hizo esperar demasiado la demanda de un capítulo especial de Navidad, y así, los 43 minutos de The Trailer Park Boys Christmas Special (Mike Clattenburg, 2004) recogían una historia a modo de precuela de los personajes, antes del “shittycar” de los chicos perdiera la característica puerta que le falta. Dos años más tarde, llegaba a las salas de cine Trailer Park Boys: La película (Trailer Park Boys: The Movie. Mike Clattenburg, 2006), que adaptaba la serie como si todo comenzase desde el principio, y que contaría con una secuela ocho años más tarde Trailer Park Boys: Don’t Legalize It (Mike Clattenburg, 2014).

Los muchachos, en su “mierdamóvil”, el vehículo de reglamento para todo buen Trailer Park Boy, en el telefilme Trailer Park Boys: Drunk, High & Unemployed (Gary Howsam, Mike Smith, John Paul Tremblay, Robb Wells. 2015) © DSGFY Films

Say Goodnight to the Bad Guys: A Trailer Park Boys Special (Mike Clattenburg, 2008) fue el siguiente “Especial” para televisión, de una hora de duración, al que siguió Trailer Park Boys: Live at the North Pole (2014), donde los chicos hacen un show navideño en vivo en el State Theatre de Minnesota. También hay una aventura europea, en formato telefilm, donde los chavales son detenidos en Irlanda por inmigración y deben desempeñar una función de títeres servicio a la comunidad: Trailer Park Boys: Live in F**kin’ Dublin (Jeremy Chipper, Mike Smith, John Paul Tremblay, Robb Wells. 2014).

El éxito de esta última cinta provocó que se pusiera en marcha una nueva serie, paralela a la regular, titulada Trailer Park Boys. Out of the Park: Europe (Gary Howsam, Mike Smith, John Paul Tremblay, Robb Wells. 2016), que de momento cuenta con una única temporada –¡aunque se anuncia ya otra!–.

Bubbles, puro candor © Showcase Television, Topsail Entertainment, Trailer Park Productions, Netflix

Y existe una “tivimuvi” más: Trailer Park Boys: Drunk, High & Unemployed (Gary Howsam, Mike Smith, John Paul Tremblay, Robb Wells. 2015) que, sinceramente, ya no se ni de qué va, porque uno no se lo puede ver todo. Si usted quiere ser selectivo, por aquello del tener vida y demás, creo que tiene descacharre de sobra tan sólo con la serie regular, aunque puede encontrarlo todo-todito en Netflix. No sé de dónde sacará el terceto protagonista el tiempo para rodar tanto, pero desde luego no parecen padecer el mismo nivel de haraganería que sus personajes.

Servidor espera que sigan así muchos años… sin envejecer, en todos los sentidos de la palabra.

Categorías: Fotografía

Conduciendo sobre la sal

DSLR Magazine - Hace 3 horas 53 mins

Utah es tierra de cine independiente, mormones, velocidad y grandes extensiones de terreno salino. Durante años, muchos han sido los aficionados al motor que han llevado sus bólidos hasta las vastas extensiones de sal del lago Bonneville para batir los récords de velocidad vigentes, o al menos para probar las capacidades de sus vehículos. Lo que antes era una experimentación tecnológica se ha convertido en todo un encuentro multitudinario en el que diferentes colectivos estadounidenses relacionados con la conducción y la velocidad se encuentran con un mismo fin; el de divertirse mientras corren.

Diferentes tipos de vehículos se agolpan en busca de batir el récord de velocidad vigente en cada categoría. © Kim Raff

Formada por el ciclo anual de inundaciones en invierno y la evaporación de las mismas en los meses de árido verano, la superficie de sal y minerales que queda después se ha convertido en un perfecto pavimento sobre el que poder poner a prueba la velocidad de un vehículo. No han sido pocos los récords que allí han caído, pero el cambio climático, las condiciones de sequedad y la pérdida de sustratos para el mantenimiento del suelo están haciendo cada vez más difícil la celebración de la “Speed Week“, el mayor de estos eventos.

La matrícula de este participante aboga por la protección del terreno salino en Utah © Kim Raff

La competición llevaba sin celebrarse desde 2013. Y ha sido este año cuando los aficionados han decidido rescatarla. Una competición donde en la pista original, se llegaron a alcanzar los 1.001,67 km/h (Gary Gabelich, 1970, con el “Blue Flame), en un terreno de 12 millas en línea recta, pero que últimamente se ha visto obligada a reducirse a 7 millas, y este año a tan sólo 5, debido a las pobres condiciones del terreno que lo convierten en inseguro para los participantes e impracticable para los bólidos. El fotógrafo Kim Raff, nacido en Salt Lake City, ha decidido inmortalizar este evento antes de que las condiciones medioambientales del terreno obliguen a clausurarlo definitivamente.

Los espectadores se acumulan en la parrilla de salida, dispuestos a ver cómo se baten los récords de velocidad © Kim Raff

Una muestra más de la importancia de cuidar nuestro entorno natural, cuyo desgaste puede dar lugar a la cancelación de eventos tradicionales como éste, además de afectar a la industria local y al medio ambiente en general.

Categorías: Fotografía

El festejo de las almádenas explosivas

DSLR Magazine - Hace 4 horas 23 mins

Hay costumbres tan antiguas que parecen deslocalizadas en el tiempo. Y tan extrañas que sorprenden a cualquiera que no se familiarice con su celebración. Pero no por ello dejan de ser curiosas, sobre todo si ahondamos en la historia que las provocó. Así es el caso de la ciudad de San Juan de la Vega en México, que celebra un extraño festival anual en honor a su patrón, San Juan Bautista. El festival consiste en cargar unas almádenas –una enorme especie de martillo– con explosivos en su cabeza y hacerlas impactar contra unas vigas de metal, con la reacción que aquello supone.

Uno de los participantes hace explotar su almádena © Thomas Prior

Pero, ¿de dónde viene esta tradición?, ¿por qué ejecutar una práctica tan peligrosa? Además de responder a estas preguntas, el fotógrafo Thomas Prior ha querido sacar a la luz esta costumbre en su nuevo libro “Bomba“, que encierra imágenes de la celebración y que intenta explicar las razones de la misma. La historia tiene como origen el momento en el que Juan de la Vega, minero y uno de los fundadores de la ciudad –que después tomó su nombre– fue ayudado por San Juan Bautista a recuperar el oro que unos bandidos les habían sustraído de la ciudad. Para celebrarlo, los demás habitantes del pueblo agarraron sus almádenas y, acompañadas de explosivos, las detonaron para conmemorar la victoria frente a aquellos hombres fuera de la ley.

El humo y el polvo inundan la zona durante la celebración © Thomas Prior

El pasado febrero, Prior visitó el festival y pudo ser testigo de la celebración. Optó –sabiendo a lo que se exponía– por vestir ropa reforzada para poder moverse entre el terreno sin que ni él ni su equipo fotográfico sufriera grandes daños. Y es que Prior se siente atraído por las emociones fuertes, tal como ha podido demostrar acudiendo al Festival Pirotécnico de Tultepec o a la monta de toros salvajes en Arizona con el fin de inmortalizarlos.

Un lugareño en el suelo a consecuencia del impacto © Thomas Prior

Brazos lacerados por la metralla, o el humo y polvo que inundan el lugar, son las consecuencias de este festejo. Sin embargo, es la fuerza de las imágenes la que representa el gran esfuerzo de estos lugareños por hacer que una tradición como esta permanezca en sus vidas y en las de las generaciones venideras.

Categorías: Fotografía

¿Cese de la producción sensores X-Trans de 16 Mpx?

DSLR Magazine - Hace 4 horas 54 mins

Aunque de momento no hay todavía confirmación oficial, todo apunta a que Sony habría decidido cesar la producción de los sensores X-Trans de 16 Mpx que equipan muchas de las cámaras actuales de Fujifilm.

La X70 aparecería ya como discontinuada en algunas tiendas © Fujifilm

Es un hecho bien conocido que Sony fabrica sensores de imagen no solo para los dispositivos de su propia marca sino también para muchos otros fabricantes, aunque a veces este hecho no sea reconocido públicamente por estos últimos. Cámaras como la reciente Fujifilm X70 hacen uso de estos sensores X-Trans de 16 Mpx y en algunas tiendas de referencia –como en la japonesa Yodobashi– aparecen ya como discontinuadas.

¿Qué ocurrirá con la producción de cámaras como la reciente X-E2s si Sony decide finalmente cesar la producción de sensores de 16 Mpx? © Fujifilm

Este cese de producción de la X70 parece haber sido corroborado por Fujifilm, que habría sido sorprendida por este repentino movimiento de Sony. Supuestamente, Fujifilm habría parado la producción de la X70 para poder utilizar el remanente existente de sensores de 16 Mpx en la producción de cámaras más populares como la X-E2 o la X-T10, o incluso la más reciente X-E2s. De confirmarse esta información, supondría un grave contratiempo para Fujifilm, que debería reconsiderar su producción actual y actualizar su gama de productos en función de los “designios” de Sony, una consecuencia impuesta por esta dependencia para la fabricación de sus sensores.

Fuente: Fuji Rumors

Categorías: Fotografía

‘Panola’, un timelapse de Los Ángeles en formato panorámico real gracias al uso de dos cámaras

Xatakafoto - Hace 5 horas 8 mins

Joe Capra ya es un viejo conocido de esta página por ser autor de algunos de los vídeos timelapse más fabulosos que hemos visto en los últimos tiempos. Si hace unos meses os mostrábamos este en el que la ciudad de Los Ángeles era protagonista, en Panola (de "Panoramic+LA") vuelve a este mismo escenario pero haciendo algo aún más espectacular.

El contenido es de nuevo una sucesión de planos hipnóticos en los que asistimos al paso del tiempo en una metrópoli como LA, pero lo que más llama la atención es que el rodaje haya llevado nada menos que dos años de trabajo y que ha sido rodado con dos cámaras sincronizadas para ofrecer una imagen panorámica y con resolución 10K.

Dos cámaras Canon EOS 5D Mark III con lentes Canon 24-70, 24-105 y 70-200 milímetros sincronizadas para grabar de forma paralela y que permiten ofrecer un formato panorámico real y una resolución apabullante (os recomendamos poner la resolución máxima para ver el nivel de detalle que es capaz de ofrecer).

Un reto que surgió de algo fallido

Sin duda no es de extrañar que su autor afirme que ha sido su proyecto más ambicioso, desafiante, exigente y (al mismo tiempo) gratificante hasta la fecha. Según Joe, su idea no era tanto lograr una resolución extrema sino conseguir esa perspectiva algo comprimida que se suele obtener al usar focales largas y, sobre todo, lograr una imagen panorámica real.

Hasta ahora para lograrlo había tenido que recortar la parte superior e inferior de las fotos tomadas porque no había sido capaz de obtener imágenes de dos cámaras correctamente sincronizadas y posteriormente unirlas.

Sin embargo, por el encargo de un cliente, hace dos años decidió comprarse algo de equipo nuevo y se dispuso a volver a intentarlo. Su primera tentativa fue exitosa así que siguió haciendo tomas panorámicas durante dos semanas más y finalmente se decidió a realizar este proyecto materializado en el timelapse que habéis visto.

Página web | Scientifantastic

En Xataka Foto | Pasado y presente de Portland en un fabuloso vídeo mezcla de timelapse y slow motion

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La noticia ‘Panola’, un timelapse de Los Ángeles en formato panorámico real gracias al uso de dos cámaras fue publicada originalmente en Xataka Foto por Óscar Condés .

Categorías: Fotografía

Manual vs TTL: ¿Qué Modo Del Flash Elegir?

DZoom - Hace 6 horas 23 mins

Hace poco os presentábamos un artículo con 5 fantásticos flashes TTL por menos de 90 Euros. Sí, flashes con funcionalidad TTL por menos de 100 Euros. Ya quedaron atrás los tiempos en los que sólo los flashes de marcas de cámaras y algunas otras marcas tradicionales de iluminación ofrecían estos flashes por no menos de varios cientos de Euros. Con estos precios, ¿quién no se decanta por comprar un flash TTL? Obviamente, prácticamente todos, ¿verdad?

Sin embargo, aún teniendo un flash TTL, no siempre es recomendable disparar utilizando este modo. A veces, incluso disponiendo de esta posibilidad, es preferible configurar tu flash en manual. Por este motivo, he pensado que podría ser oportuno resumirte las ventajas y desventajas de uno y otro modo y que así puedas utilizar en cada situación el modo más adecuado, ¿quieres conocerlas? Pues quédate conmigo.

@media only screen and (max-width: 760px) { .dzsense { display:none; } .dzsense-responsive { display:block !important; font-style:italic; } } Si eres de los que prefieres aprender viendo vídeos que leyendo... videotutoriales de fotografía en la Zona PREMIUM de dzoomRecordando Qué Es El Modo TTL

Aunque ya lo hemos comentado en múltiples artículos, vamos a recordar qué es el modo TTL. Las siglas vienen de Through The Lens, porque a través de este modo, mediante un pre-destello y la medición de la exposición que produce éste sobre la imagen y que es recibido a través de la lente de nuestro objetivo. Tras este pre-destello, la cámara y el flash se comunican y calculan la intensidad precisa que deberá emitirse en el destello final, que se produce, apenas unos milisegundos después, para lograr una exposición correcta de la escena.

De este modo, no es necesario realizar cálculos sobre el NG de nuestro flash, o tener en cuenta la potencia a la que estamos disparando, la distancia al sujeto iluminado, el uso de modificadores de la luz, filtros, etc., sino que nuestro flash realiza todos estos cálculos en base al citado pre-destello y determina la potencia exacta que el destello final requiere para una exposición perfecta. Si quieres más detalles, te recomiendo que revises el artículo sobre modos de disparo de nuestro flash.

¿Cuál Es Son Las Características de Ambos Modos?

Después de haber recordado cómo funciona el modo TTL y todos los cálculos que hace por nosotros, ¿quién podría querer utilizar el modo manual? Pues, aunque te parezca mentira, en función de la escena y situación, voy a demostrarte que cada uno de los modos resultará más apropiado. Veamos los puntos fuertes y débiles de cada modo, ¿te parece?

foto por Matt Burns (licencia CC)

Características del Modo Manual
  • Ofrece el mayor control posible en cuanto a la intensidad que emite el flash.
  • Además, es el modo adecuado para aprender todo lo necesario sobre iluminación: intensidad, cobertura, calidad, dirección, etc. de la luz.
  • Es posible obtener el máximo nivel de potencia de tu flash.
  • Es posible emplearlo con cualquier modelo de flash y cámara (pues no es necesario un tipo de comunicación concreto entre ambos).
  • Proporciona un comportamiento mucho más predecible que el disparo en TTL.
  • Resulta el modo más apropiado cuando no hay variación de distancia entre sujeto y flash y se van a realizar múltiples tomas con esta misma configuración. Eso sí, exige varios intentos iniciales, o bien el uso de fotómetros, para determinar la intensidad adecuada.
  • Si se desea disparar de forma inalámbrica, los sistemas de comunicación disponibles son mucho más económicos.

Características del Modo TTL
  • Aunque se delega el control de intensidad en el flash, existe la posibilidad de compensarlo para ajustar el resultado que deseas obtener.
  • La emisión de pre-destellos hace que la potencia final mengüe, aunque no excesivamente.
  • Para su empleo, es preciso que cámara y flash dispongan de este modo y que sean compatibles.
  • Cuando se emplean modificadores, filtros, etc., no exige tener en consideración nada en especial. El flash realiza los cálculos teniendo en cuenta estos aspectos sin ningún problema.
  • Es un sistema rápido y apropiado para situaciones cambiantes en las que la distancia flash-sujeto no se mantiene, o en aquellas otras en las que es difícil de calcular (flash rebotado, por ejemplo).
  • A pesar de que este modo haga todos los cálculos por ti, es necesario saber cómo funciona y qué tipo de medición realiza para no arruinar tus fotos. También es necesario conocer las características de nuevos modos como el TTL-BL que han sacado los fabricantes y que presentan diferencias sobre el tradicional TTL.
  • Si se desea disparar de forma inalámbrica, los sistemas de comunicación existentes resultan más caros, aunque con actores como Yongnuo o Cactus, los precios están reduciéndose considerablemente.

Por último, déjame que acabe con una característica común de ambos modos: recuerda que cuando disparas con flash, debes tener en cuenta que manejas dos iluminaciones: natural/ambiente y artificial. Es importante saber cómo trabajar con ambas y qué parámetros de tu cámara afectan a una y/o a otra. ¿No lo sabes? Echa un vistazo al último apartado de Todos Los Secretos Sobre el Destello del Flash de Mano.

Conclusión: Si Tienes Tiempo, Usa El Modo Manual

Tras todo lo dicho, mi conclusión y la de muchos otros que han trabajado durante un cierto tiempo ya con flashes, es la siguiente: si tienes tiempo para preparar la toma y ajustar la iluminación de la imagen, no lo dudes, dispara en manual. Lograrás exactamente el resultado que deseas (quizás no a la primera) y, lo mejor de todo, irás adquiriendo un mayor dominio de la iluminación artificial, que te ayudará a ser cada vez más rápido y preciso. Es el caso de la siguiente imagen. ¿Quiéres saber cómo se hace?

Si no es el caso, estás trabajando en fotografía de eventos, o fotografiando a niños que no paran quietos y no tienes la posibilidad de repetir múltiples tomas manteniendo distancia entre sujeto y flash, trabaja en TTL. Eso sí, valora si es preferible usar TTL-BL, o si por el resultado que estás buscando, es apropiado compensar (normalmente a la baja) la medición del flash.

A pesar de mi preferencia por el modo manual siempre que puedas, si puedes, adquiere flashes con funcionalidad TTL (si no todos, que al menos alguno de tus flashes disponga de esta opción). ¿Por qué? Pues porque sólo así podrás tener la posibilidad de elegir este modo o el manual, en función de cada situación. Con flashes manuales sólo podrás disparar en manual.

¿Y tú qué?, ¿qué modo es el que más utilizas?, ¿por alguna de las características mencionadas o por otra que hemos pasado por alto?, ¡cuéntanos!

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Categorías: Fotografía

Robert M Johnson

Fotógrafos en la red - Hace 6 horas 24 mins

Robert M Johnson es un fotógrafo estadounidense (nacido en Youngstown, Ohio, en los 50, reside en Worcester, Massachusetts) cuyas imágenes más representativas fueron tomadas durante el clásico período de fotografía de calle en los 70.

 

© Robert M Johnson

 

 

Biografía

Robert M Johnson es un fotógrafo autodidacta que se sumerge en la historia y los matices de su oficio. Sus imágenes más representativas fueron tomadas durante el clásico período de los 70 de la fotografía de calle. Una de sus características es que nunca reencuadra/recorta una imagen.

Su trabajo principal de fotografía de calle durante ese período era su ciudad natal de Worcester, una ciudad mediana aproximadamente a 40 millas al oeste de Boston. También fotografió otras áreas de los Estados Unidos, incluyendo el sur y parte de California en varios viajes por carretera que hizo.

Robert ha expuesto y publicado obras seleccionadas de los suyos a nivel local y nacional en los EEUU. También ha presentado su fotografía extensivamente a través de Internet durante más de diez años a través de su sitio web Full Frame Images. Su obra incluye la foto-litografía y la impresión por encargo en blanco y negro.

 

 

Referencias
Categorías: Fotografía

Olympus OM-D E-M1 Mark II – Prueba de campo (II)

DSLR Magazine - Jue, 08/12/2016 - 18:00

Anunciada el pasado mes de septiembre durante la Photokina 2016, la Olympus OM-D E-M1 Mark II es el buque insignia de la compañía japonesa, y seguramente la cámara mirrorless Micro Cuatro Tercios más avanzada disponible a día de hoy. Después de comprobar que la no se trata de una simple renovación del modelo anterior, completamos nuestra primera prueba de campo con el fin de evaluar si su calidad de imagen está a la altura del segmento profesional al cual va dirigido.

Con la OM-D E-M1 Mark II, Olympus quiere atacar directamente al sector profesional © Albedo Media

Su diseño y construcción están, por supuesto, a la altura de lo que se espera de un equipo de esta gama, que confiere un gran sensación de robustez. Su cuerpo metálico de aleación está sellado contra la intemperie, al igual que el modelo que precede, la E-M1, pero ahora dispone de una empuñadura más grande, lo que permite mejorar más aún el agarre, sobre todo en combinación con objetivos de grandes dimensiones. Bienvenidos son también la nueva ranura dual para tarjetas SD –una de ellas UHS-II–, así como la conexión USB 3.0 de tipo C. Y, por supuesto, su nueva batería, que le otorga un tercio más de capacidad de carga.

La calidad de construcción de la Olympus OM-D E-M1 Mark II (delante) está a la altura de lo esperado, con pequeñas pero significativas mejoras respecto al modelo anterior (detrás) © Albedo Media

No obstante, los cambios más notables de la Mark II se encuentran en su interior. Nuestras primeras impresiones a los pocos días de su presentación oficial ya nos permitieron corroborar que no se trataba de una simple renovación del modelo anterior. Velocidad era la palabra en la cual insistió Olympus una y otra vez. Efectivamente, el procesador de imagen TruePic VIII combinado con el último sensor Live MOS de 20,4 Mpx de la compañía dan lugar a una impresionante cifra de ráfaga de 18 fps disparando en RAW+JPEG a plena resolución en AF-C, que se eleva hasta los 60 fps en AF-S, haciendo uso del obturador electrónico. Si añadimos los nuevos algoritmos del Dual Fast AF –detección por contraste y de fase– con 121 puntos de enfoque en cruz, no cabe duda que estamos delante de una de las cámaras más rápidas del mercado.

La E-M1 Mark II (delante) eleva hasta 20 Mpx los 16 Mpx de la primera E-M1 (detrás), pero los grandes cambios llegan de la mano del nuevo procesador de imagen TruePic VIII que permiten, entre otros, doblar la velocidad de ráfaga © Albedo Media

Una rapidez que ya quedó patente durante nuestras primer prueba de campo en Málaga, donde Olympus preparó una serie de sets para poder jugar tanto con susodichas ráfagas como con la velocidad de enfoque. Cabe comentar que, a pesar de las evidentes mejoras en este aspecto, el seguimiento de enfoque aún no está a la altura de otras cámaras profesionales, pero en todo caso podemos asegurar que la diferencia entre réflex y mirrorless se va estrechando cada día más. De esta mejora es también responsable otra de las cámaras sin espejo más rápidas del mercado, la Fujifilm X-T2 que, en cierto modo, es también competencia de la Olympus E-M1 Mark II.

Tal como ya pudimos comprobar durante nuestra primera prueba de campo, la velocidad de enfoque en seguimiento ha mejorado notablemente en la E-M1 Mark II © Albedo Media

Por supuesto, todas estas mejoras han ido de la mano de un notable incremento de precio respecto el precio de salida del modelo anterior. De los 1.500 € de la primera E-M1, hemos llegado a los 2.000 € para la E-M1 Mark II, un precio que algunos potenciales compradores no han encontrado justificado, debido en parte a que muchos usuarios aún no conciben un sistema profesional que gire en torno a un sensor de tipo Micro Cuatro Tercios, bastante más pequeño que los sensores 24×36 mm que copan la mayoría de las cámaras profesionales de mercado.

Pero más allá de la eterna discusión entre el equilibro idóneo entre tamaño y prestaciones –que suele acabar decantándose hacia un lado u otro de la balanza en función de las necesidades de cada uno–, muchos usuarios del sistema OM-D de Olympus se preguntarán cómo este incremento de precio de la E-M1 Mark II se ve reflejado en la práctica, tanto en su uso y manejo, como en su calidad de imagen, aspectos que nos disponemos a evaluar a continuación.

Operación y manejo

En mano, nos sigue apareciendo igual de robusta que el modelo anterior, si bien es cierto que las dimensiones más generosas de la nueva empuñadura mejoran aún más el agarre de la cámara. Con el objetivo de kit de la E-M1 Mark II –el M.Zuiko Pro 12-40 mm f/2,8, el mismo que encontrábamos ya con la primera E-M1–, el equipo queda muy balanceado.

Olympus OM-D E-M1 Mark II © Albedo Media

Este balance se mantienen también con el recién Olympus M.Zuiko 12-100 mm f/4 IS Pro, un zoom “2 en 1” que equivale a un 24-200 mm en formato 35 mm, y que resulta una interesante alternativa al zoom de kit estándar de Olympus.

La E-M1 Mark II junto el M.Zuiko Pro 12-100 f/4 © Albedo Media

Aparte de la empuñadura, existen muy pocos cambios exteriores, tal como comentábamos al principio. El dial de modos, por ejemplo, ha sido ligeramente modificado, y ahora es aún más robusto. En general, la ergonomía de la cámara es muy convincente, y poco –o nada– tiene que envidiar a otros modelos del segmento profesional.

La Olympus OM-D E-M1 Mark II incorpora un monitor articulado táctil de 3″ © Albedo Media

No hay cambios en la pantalla táctil de 3″ tampoco –ni en su resolución de 1,04 millones de puntos–, pero tampoco tenemos quejas de su visibilidad en exteriores. El mecanismo giratorio de la pantalla es igualmente de buena factura. La resolución del visor electrónico OLED tampoco ha sido incrementad –2,36 millones de píxeles–, pero ahora ofrece un tiempo de respuesta más rápido –de apenas 6 ms, casi tres veces menos que en la E-M1– y su velocidad de refresco ha sido doblada –120 fps–, lo que redunda en una experiencia aún más satisfactoria. Efectivamente, el EVF de la E-M1 Mark II está también a la altura de los mejores visores electrónicos del mercado.

Pese a que Olympus ha mantenido la resolución del visor en la OM-D E-M1 Mark II, este ha sido actualizado con importantes mejores en cuanto a tiempo de respuesta y velocidad de refresco © Albedo Media

Detalle importante que no hay que pasar por alto es la nueva batería usada en la E-M1 Mark II. Ahora es aproximadamente un tercio más grande, lo que permite mejorar la autonomía, así como hacer frente al extra de potencia de cálculo de la última cámara de Olympus. Perdemos, no obstante, la compatibilidad con los antiguos cargadores de baterías.

La Olympus OM-D E-M1 Mark II dispone de una batería más grande © Albedo Media Muestras

Pasamos ahora a valorar la calidad de imagen mediante las muestras de prueba correspondientes, realizadas con el objetivo de kit, el M.Zuiko Pro 12-40 mm f/2,8 que, recordemos, es equivalente a un 24-80 mm. Se trata de una óptica con una relación calidad/precio muy favorable que, en conjunto con la E-M1 Mark II, permite ofrecer un buen nivel de detalle.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 24 mm – 1/250 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 28 mm – 1/2.000 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media

Las texturas son también bien resueltas en la mayoría de las situaciones, incluso en aquellas con luz ambiente muy escasa, donde el sensor de la cámara debe trabajar más al límite.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 12 mm – 1/15 s – f/4 – ISO 6.400 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 30 mm – 1/320 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media

 

Por supuesto, existe una cierta limitación en cuanto al rango dinámico se refiere, un factor que está intrínsecamente relacionado con el tamaño del sensor.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 12 mm – 1/125 s – f/2,8 – ISO 1.600 © Albedo Media

Una de las situaciones más complicadas con las que toda Micro Cuatro Tercios debe lidiar es la gestión del ruido en escenas poca luz, sobre todo en comparación con cámaras con sensores de mayores dimensiones y gama de precios similares. Partiendo de un diafragma medio –f/5,6–, en las siguientes imágenes de un amanecer comparamos los ajustes de sensibilidad críticos –de ISO 1.600 a ISO 6.400, el último valor no forzado– para comprobar qué tal comporta el conjunto sensor + procesador de la E-M1 Mark II.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/400 s – f/10 – ISO 1.600 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/800 s – f/10 – ISO 3.200 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/1.600 s – f/10 – ISO 6.400 © Albedo Media

 

Repetimos la misma escena al atardecer, y en este caso observamos cierta dificultad para resolver el detalle debido a la escasa luz existente. Sin embargo, se mantiene un nivel de detalle aceptable hasta ISO 3.200, un valor muy respetable para las dimensiones del sensor. A ISO 6.400, se percibe una clara degradación, y el procesador da muestras de no poder contener el ruido del sensor.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/50 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/100 s – f/5,6 – ISO 3.200 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/200 s – f/5,6 – ISO 6.400 © Albedo Media

 

En condiciones controladas de iluminación –como en una sesión de fotos de estudio–, podemos apreciar el potencial de la última Olympus a ISO base (200) pero también a valores realmente altos para el sistema Micro Cuatro Tercios, como es ISO 6.400.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 75 mm f/1,8 a 75 mm – 1/200 s – f/4,5 – ISO 200 [con recorte al 100%] © Paco Rocha

Nota: Las imágenes cedidas por el fotógrafo Paco Rocha –no ampliables al 100%– han sido realizadas en el CIFP CISLAN de Langreo (Asturias).

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 75 mm f/1,8 a 75 mm – 1/80 s – f/4 – ISO 6.400 [con recorte al 100%] © Paco Rocha

Si la gestión del ruido no es el punto fuerte de la E-M1 Mark II –a pesar de las mejoras en este aspecto–, si lo es su excelente sistema de estabilización de 5 ejes integrado en el cuerpo. Esto, de algún modo, permite compensar las carencias ligadas al tamaño de su sensor, puesto que es posible utilizar tiempos de obturación realmente bajos y, por ende, reducir significativamente el valor de sensibilidad ISO utilizado. Las siguientes imágenes están capturadas a pulso, sín trípode, con tiempos de solo 1/2 s y 1/4 s respectivamente y, a pesar de ello, no se aprecia trepidación significativa.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 0,5 s – f/16 – ISO LOW (64) © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 12 mm – 1/4 s – f/2,8 – ISO 320 © Albedo Media

 

Conclusiones

Sin lugar a dudas, la Olympus OM-D E-M1 Mark II es una cámara con muchas virtudes. Dotada de un sensor muy competente –sobre todo en cuanto a su relación tamaño/prestaciones–, dispone de una alta capacidad de procesamiento, que permite no solo disparar ráfagas a una cadencia muy elevada, sino también operar la cámara con mucha rapidez. Asimismo, su sistema de enfoque es muy rápido –a pesar de que aún existe mejora en el seguimiento de enfoque– y su más que conocido sistema de estabilización es todavía más eficiente.

Todo ello hay que sumarlo a la familia de objetivos profesionales M.Zuiko Pro, con una relación precio-calidad muy difícil de igualar. Por supuesto, existen limitaciones inherentes al sistema Micro Cuatro Tercios –relación señal/ruido desfavorable o rango dinámico limitado–, además de algunos detalles que deberían ser solventados –excesivo tiempo de descarga del buffer que mantiene la cámara ocupada, solo un slot compatible con UHS-II, etc.–. Pero el inconveniente más grande es su precio que, más allá de ser o no elevado para las prestaciones que ofrece –eso es algo a valorar por cada usuario en función de sus necesidades específicas–, sitúa a la E-M1 Mark II al mismo nivel que otras cámaras de corte profesional muy competitivas.

Categorías: Fotografía

Los viajeros de Birte Kauffmann

DSLR Magazine - Jue, 08/12/2016 - 11:00

Los nómadas irlandeses, “travellers” en inglés, son un grupo étnico del reino unido, caracterizado por vivir completamente apartado de la sociedad irlandesa, habiendo llegado a desarrollar un idioma, una estructura social y una cultura, totalmente independientes.

The Travellers © Birte Kaufmann/INSTITUTE

Llamados también “tinkers” (chatarreros) o “gypsies” (gitanos), los travellers son víctimas de una exclusión social y una xenofobia inusuales. Estigmatizados por prejuicios relacionados con su modo de vida, son comúnmente tachados de sucios y ladrones, a pesar de que la gran mayoría vive dentro de los márgenes de la ley y paga sus impuestos. Los datos son alarmantes: nueve de cada diez niños pertenecientes a esta comunidad sufre abusos por cuestiones raciales y dos tercios de la población reconoce haberse enfrentado alguna vez a ataques físicos y verbales.

La fotógrafa alemana Birte Kaufmann viajó en 2011 a Irlanda para adentrarse en este grupo social y documentar su día a día. El resultado es The Travellers, un trabajo íntimo y honesto que acaba de publicarse en forma de fotolibro.

The Travellers © Birte Kaufmann/INSTITUTE

Kaufmann reconoce que no fue fácil acceder a la comunidad. Tras un primer acercamiento en el que los travellers desconfiaron de sus intenciones, la fotógrafa fue poco a poco haciéndose un hueco en el grupo y ganándose la confianza de sus miembros. Pasó cuatro años retratando a estas personas a las que la sociedad da de lado, llegando incluso a vivir entre ellos durante largas temporadas. La autora afirma que no quería que su cámara fuera un objeto intrusivo que incomodase a los travellers, sino algo cotidiano a lo que se fueran acostumbrando.

Mediante esta aproximación, Kaufmann ha conseguido ofrecer un retrato veraz de esta compleja comunidad, pretendiendo a su vez derribar los prejuicios que la rodean “Quería captar el modo de vida de los travellers y sus valores”, afirma. “Al hacerlo, no quería mitificarlos, sino mostrar su vida cotidiana, una vida donde la gente todavía caza conejos y donde los caballos juegan un papel vital, pero también una vida que contiene privaciones y aburrimiento desde una edad temprana”.

The Travellers © Birte Kaufmann/INSTITUTE

La autora explica que las tradiciones de los travellers son muy particulares. Su estilo de vida parece suspendido en el tiempo, pero son conscientes de los cambios que experimenta la sociedad que les engloba, lo que muchas veces plantea conflictos en su identidad como comunidad.

Viven en furgonetas sin electricidad ni agua corriente. Su sustento procede fundamentalmente de la cría y venta de caballos. Se casan muy jóvenes y tienen familias grades. Los roles de género permanecen muy establecidos y arraigados dentro de su sociedad. Hombres y mujeres llevan vidas separadas fuera de lo privado, rara vez hablan en público y Birte misma como mujer tuvo dificultades para acercarse al sector masculino del grupo.

Pamela is lying in the caravan at the backroads, County Carlow, Ireland

The Travellers es un trabajo documental crudo y sincero, que arroja luz sobre esta etnia marcada por el aislamiento y la marginación, mostrando sin artificios su día a día, y ayudándonos a entender un poco mejor su funcionamiento como grupo social.

El libro puede adquirirse a través de su editorial Verlag-Kettler. Más información disponible en la página web de Birte Karufmann.

Categorías: Fotografía

Fiebre Photobook Festival vuelve en una cuarta edición llena de actividades

Xatakafoto - Jue, 08/12/2016 - 10:01

La fiebre del fotolibro regresa con la celebración del Fiebre Photobook Festival los días 16 y 17 de diciembre en Madrid. Organizado por MOB y Blank Paper Escuela, se trata del primer festival de España especializado en fotolibros y que en su cuarta entrega llega con un montón de actividades participativas tanto para el público profesional como para aficionados a la fotografía en general.

De él ya os hablamos el año pasado y no cabe duda de que se ha convertido en punto de encuentro para los artistas emergentes, los profesionales y el público en general aficionado a la fotografía y más en concreto a los fotolibros. En sus dos jornadas, el festival contará con más de 40 expositores entre editoriales y autores independientes, así como actividades diversas pensadas para que sus visitantes disfruten de la experiencia y participen activamente adentrándose en el mundo de la edición.

Una de las novedades de esta edición será la primera instalación audiovisual en forma de BookJockey, o sesión de muestra de fotolibros, que correrá a cargo de Julián Barón con el título 'BookJockey Eurobooks'. Además, también habrá un espacio sobre la edición de fanzines con Alejandro Marote. Denominada 'Autofanzine', en ella cada participante editará un ejemplar y Alejandro se encargará de serigrafiar las portadas para generar así algo único.

”Odiando la fotografía”

Por otro lado, y como una forma diferente de adentrarse en este mundillo, durante todo el Festival se celebrará una actividad que consistirá en el lanzamiento de dardos a una diana. La idea se ha llamado 'We Hate Photography' y pretende, según los organizadores, liberar la rabia con puntería creativa, creando con ello un “faszine” instantáneo.

Otra actividad destacada será un taller donde Isabel Zambelli enseñará a crear encuadernaciones sencillas y rápidas para fanzines y maquetas sin adhesivos. Por supuesto, tampoco faltarán autores con publicaciones recientes que compartan su experiencia editorial y abran un debate participativo, y un encuentro profesional entre agentes del mundo editorial y artistas que quieran editar un fotolibro llamado 'Vis a Vis'.

Por supuesto no podemos olvidarnos del Book-Market, en el que participarán una gran variedad de editoriales nacionales e internacionales y más de 20 autores independientes. Para fomentar la participación del público, por cada libro que se compre en la feria se conseguirá un obsequio: una invitación para la FiebreGymkana en la que se podrá ganar un gran lote de libros donados por las editoriales participantes.

El sorteo se realizará el sábado por la tarde, algo después de que se presente la segunda convocatoria del premio 'Dummy Award' a la mejor propuesta editorial recibida en convocatoria abierta (que estará abierta hasta marzo).

Datos prácticos

Fiebre Photobook es un festival autogestionado por lo que la entrada es gratuita (no así algunas de las actividades). Sin embargo, con el fin de darle continuidad a la plataforma, los organizadores piden la colaboración del público adquiriendo el #BonoFiebre que cuesta 30 euros (25 en venta anticipada) que incluye, entre otras cosas, una bolsa oficial del festival de edición limitada y la participación con privilegios en varias de las actividades del festival.

El Fiebre Photobook Festival se desarrollará el viernes 16 y sábado 17 de diciembre en la Casa del Lector del Matadero de Madrid.

Más información | Fiebre Photobook

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Categorías: Fotografía

Los Rory Peck Awards 2017 reconoce los trabajos sobre refugiados y migrantes

DSLR Magazine - Jue, 08/12/2016 - 10:00

Tal como ya contamos recientemente, los Rory Peck Awards anunciarían a sus ganadores el día 7 de diciembre de 2016. Desde el British Film Institute de Londres, donde se celebró la gala, homenajearon a los reporteros gráficos independientes que optaban a ser condecorados con el galardón. La gala no sólo sirvió para reconocer el mérito de los que han contribuido a difundir las imágenes de mayor actualidad en 2016, sino también como protesta frente a sus propias condiciones de trabajo.

El ganador en la categoría de noticias fue Will Vassilopoulos, cuyo trabajo “Fear and Desperation: Refugees and Migrants Pour into Greece” –encargado por AFP ahonda en la problemática de los refugiados y su llegada masiva a costas griegas en Lesbos, así como en el crecimiento exponencial de la población en el campamento repentizado de Idomeni, en la frontera entre Grecia y Macedonia. Vassilopoulos supo tratar estos temas con grandes dosis de humanidad y coherencia narrativa y el jurado lo destacó por ello.

Fotograma de “Libya’s Migrant Trade: Europe or Die” © Marco Salustro / Vice News

El premio al mejor reportaje fue a parar a las manos del reportero italiano Marco Salustro, por su documental “Libya’s Migrant Trade: Europe or Die“. Rodado en 2015 para Vice News, el reportaje denuncia el caos y descontrol en los centros de detención dirigidos por las milicias en Libia y las situaciones de maltrato que allí experimentan los inmigrantes. Sin embargo, el gobierno libio parece no tener capacidad para resolver el problema, y los reclusos son objeto de palizas por parte de quienes dicen tener el control del centro.

La familia a la que siguió Mettelsiefen en “Children on the Frontline: the Escape” © Marcel Mettelsiefen

Por otro lado, el premio Sony Impact en la categoría de actualidad fue otorgado al cineasta alemán Marcel Mettelsiefen por Children on the Frontline: the Escape, la que es su segunda película documental sobre la familia de un comandante rebelde en Aleppo. Mettelsiefen es testigo de cómo el padre de familia es capturado por la organización terrorista DAESH y de la decisión de la madre de emigrar a Alemania como refugiados, narrando la historia desde una perspectiva crítica pero poética. También hubo espacio para homenajear a los reporteros independientes locales, y esta vez el premio Martin Adler condecoró a la periodista “Angel” Istek Alcu, que reside y trabaja en Diyarbakir, y cuya experiencia le ha permitido hacer llegar las noticias que ha cubierto a una gran diversidad de medios extranjeros.

Categorías: Fotografía

Monitor BenQ SW320 – Precio y disponibilidad

DSLR Magazine - Jue, 08/12/2016 - 09:30

El fabricante de monitores BenQ anuncia el precio y disponibilidad del SW320, un monitor con panel IPS de 31,5″ y resolución 4K orientada a los usuarios profesionales de fotografía.

El monitor SW320 está orientado al mercado fotográfico © BenQ

El SW320 ya fue mostrado durante la pasada PhotoPlus Expo de Nueva York y tal como ya detallamos en su momento, se trata de un monitor con gestión de color que permite una calibración hardware con acceso a la LUT de 14 bits. Forma parte de la gama de monitores SW, destinados al uso fotográfico, con una cobertura del 99% del espacio de color Adobe RGB y 100% del sRGB. Su panel IPS de 31,5” dispone de una resolución 4K UHD –3.840 x 2.160 píxeles– a la vez que dispone de la especificación HDR –High Dynamic Range–. Incorpora también un lector de tarjetas SD, además de la conectividad USB 3.0. La visera del monitor también viene incluida.

La visera –incluida– del SW320 ajustada al monitor en posición vertical © BenQ

El BenQ SW320 ya está disponible para su venta en tiendas especializadas a un precio oficial de 1410 €. Los productos de BenQ son distribuidos en nuestro país por XP Distribution.

Más información en la nota de prensa oficial y en la página de producto del BenQ SW320.

Categorías: Fotografía

Ricoh Keenai – Servicio de gestión y almacenamiento de fotografías

DSLR Magazine - Jue, 08/12/2016 - 09:00

La compañía Ricoh anuncia un nuevo sistema de gestión y almacenamiento de fotografías, denominado Keenai, y que permite sincronizar fotografías y vídeos entre diferentes plataformas y dispositivos.

Servicio Keenai © Ricoh

Según la compañía japonesa, se trata del único servicio capaz de conectar todas las cámaras y plataformas entre sí. Es compatible con los sistemas operativos macOS y Windows y sus equivalentes móviles, iOS y Windows Phone, además de Android. Con un enfoque orientado a la facilidad de uso, la nube de Ricoh permite compartir y sincronizar todo el contenido entre estas plataformas, pero también permite subirlo directamente desde cámaras con conectividad Wi-Fi o bien equipadas de tarjetas SD WiFi Toshiba FlashAir o Eyefi Mobi.

Aparte del primer mes gratuito de uso del servicio, el coste de Keenai es de 5 $ al mes –50 $ para suscripciones anuales– y se incluye la subida ilimitada de fotografías a resolución nativa –incluyendo ficheros RAW– además de hasta 300 vídeos de 15 minutos por mes.

Aplicación de Keenai para iOS © Ricoh

Este nuevo servicio de Ricoh nace después de la adquisición, pocos meses atrás, del servicio de almacenamiento en la nube Eyefi Cloud, y del también reciente acuerdo entre Toshiba y Eyefi para poder utilizar las tarjetas FlashAir con las aplicaciones de Eyefi Mobi. Ricoh parece haber cerrado ahora el círculo y propone con su nuevo Keenai un servicio integral de gestión de imágenes y vídeos entre la mayoría de los sistemas actuales.

Más información en la nota de prensa oficial y en la página de Keenai.

Categorías: Fotografía

Marie-Laure Vareilles (Maïlo)

Fotógrafos en la red - Jue, 08/12/2016 - 08:00

Marie-Laure Vareilles es una fotógrafa francesa que ha viajado por todos los continentes con una cámara en la mano mostrando la diversidad de los países que componen el planeta. También recrea mundos imaginarios a partir de sus diapositivas, trascendiendo lo real para viajar un poco más en los sueños, a través de fotomontajes.

 

© Marie-Laure Vareilles

 

Cuando viajo, me sumerjo en mi entorno: la gente, la naturaleza, la arquitectura y sobre todo la luz. Entonces comienza el trabajo fotográfico cuya finalidad es capturar lo que mis ojos ven.

 

 

Biografía

Marie-Laure Vareilles estudió diseño de interiores, convertirse en una diseñadora gráfica. Tras descubrir la fotografía en 1985 durante un viaje a Turquía, ha viajado por todos los continentes con su cámara, mostrando la diversidad de los países que hacen el planeta. A través de los años ha inmortalizó culturas, paisajes, gente, culturas de todo el mundo que continúan evolucionando. Pone su trabajo al servicio de la memoria de los pueblos que componen nuestro planeta. Su objetivo no es la creación artística, sino la fotografía como transcripción

Crea reportajes, pero también fotomontajes imaginando el universo de posibilidades, elaborando el encuentro con lo improbable. Mezcla elementos, transformando relaciones de escala, rechazando construcciones lógicas ... dando una nueva vida a sus más de 20.000 diapositivas realizadas, recreando mundos imaginarios donde conviven poesía, sueños y surrealismo, y le permiten continuar sus viajes en el tiempo.

Tiene exposición permanente en la galería Massalia en el casco antiguo de Vaison la Romaine, en el atelier ANSATU & MAILO. También ha expuesto en Francia, Barcelona, Estados Unidos, Bélgica, Pekín, Shanghái e  Guangzhou en China, etc.

 

 

Referencias

 

 

Libros
Categorías: Fotografía

Las ventajas de utilizar el enfoque manual en nuestra cámara

Xatakafoto - Mié, 07/12/2016 - 14:38

Si eres un fotógrafo novato, quizá te sorprenda saber que hace no tanto no todas las cámaras de fotos, ni siquiera las réflex, tenían enfoque automático. Hoy día, sin embargo, prácticamente todas lo ofrecen lo que ha hecho que el enfoque manual se quede en algo casi residual para determinadas situaciones. Sin embargo, nunca es tarde para aprender y por eso cualquier momento nos parece bueno para recordaros las indudables bondades de enfocar de forma manual.

Ciertamente las cámaras han mejorado mucho, incluso más desde que aparecieron las sin espejo y empezaron a rivalizar con las réflex y a evolucionar sus sistemas AF para estar a la altura de las DSLR (que generalmente han sido las mejores en este terreno). Pero el acto de enfocar manualmente era algo que hacía que tu cámara fuera una extensión de tu mano o, si queréis, de tu ojo. Era algo que había que hacer a mano y que te permitía concentrarte mucho más en la imagen.

Foto de Trent Foley

Todo esto cambió en los años 90 (del siglo pasado, claro), cuando aparecieron los primeros sistemas de enfoque automático. Yo mismo aún recuerdo con mucho cariño mi primera réflex (de carrete, claro), una Olympus OM-101 que no tenía AF y lo suplía con una cosa que llamaron Power Focus (algo así como enfoque motorizado). Esto consistía en un sistema de enfoque con una pantalla de enfoque partido y asistido por un motor que se accionaba a través de una rueda (y que tenía una precisión que a mí me parecía sorprendente) y que aún añoro siempre que enfoco de forma manual.

Aprender a sacar partido y utilizar habitualmente el enfoque manual es algo que puede ayudarnos a ser mejores fotógrafos

La llegada de los sistemas AF inició una reacción en cadena que años más tarde, con el advenimiento de lo digital, se convertiría en toda una revolución que cambió el rostro de la fotografía para siempre. Sin embargo, si hoy día quieres comprarte un objetivo para tu cámara verás que no sólo hay conjuntos de lentes de segunda mano que no han perdido valor por su calidad óptica, sino que también hay muchos objetivos manuales que siguen fabricándose hoy día.

¿La razón? Evidentemente que el enfoque manual no está muerto, ni mucho menos. De hecho, aprender a sacarle partido y utilizarlo habitualmente es algo que puede ayudarnos a ser mejores fotógrafos.

Foto de @nelli.es Hazlo tú mismo

Aunque los diferentes sistemas de enfoque existentes son cada vez más precisos, y cada cámara que se anuncia promete enfocar más rápido y de forma más eficiente, es indudable que hay determinadas situaciones en las que sigue siendo necesario enfocar en manual. Las más comunes (que os contamos aquí) son la fotografía macro, cuando disparamos a través de un cristal, cuando hay muy poca luz en la escena, en fotografía de acción (donde puede que nuestro AF no vaya a tener tiempo suficiente para enfocar correctamente) y cuando hacemos un retrato y queremos asegurarnos de que el foco esté en los ojos.

Foto de joanna orpia

Éste último es un claro ejemplo de que a veces, aunque tengamos AF, nada mejor que recurrir a nuestro propio ojo y a nuestra pericia como fotógrafos en vez de simplemente esperar que una máquina haga el trabajo y una luz verde o un pitido nos avise de ello. Sería algo así como aplicarse el viejo dicho de "si quieres hacer algo bien, hazlo tú mismo". Algo que entroncaría con lo dicho anteriormente, que enfocar de forma manual es un acto que se convierte en una nueva vía de conexión con nuestra cámara, una relación más íntima.

Siempre es bueno recurrir a nuestra pericia como fotógrafos en vez de simplemente esperar que una máquina haga el trabajo

Una relación que se extiende desde el ojo hasta nuestra mano izquierda que es la que se encarga de hacer girar el anillo de enfoque para ajustar el punto exacto. Este acto, que puede parecer muy simple, implica un trabajo de nuestro cerebro, un trabajo que al principio puede costarnos un poco pero que con la práctica se convertirá en instantáneo y contribuirá a que podamos concentrarnos más en la composición.

Sin embargo, si trabajamos en autofocus nuestro cerebro se concentra en comprobar que la cámara ha enfocado y que lo ha hecho donde queríamos, haciendo que se desvíe nuestra atención del trabajo creativo. Siguiendo con el ejemplo de la fotografía de retratos, mientras que con una lente AF tendremos que concentrarnos en mantener el enfoque correcto en el lugar adecuado (como sabréis, hay que enfocar en los ojos), con una lente de enfoque manual ocurre algo muy diferente.

Foto de Krists Luhaers

Ciertamente hay que asegurarse de obtener una foto enfocada, pero al hacerlo a mano tendremos que prestar atención a los movimientos más pequeños del sujeto, por ejemplo su respiración. Con esto, nuestra atención deberá centrarse en el sujeto y, de esta manera, pronto empezaremos a apreciar las características faciales de éste que antes habíamos dejado atrás por la velocidad tan rápida de enfoque de los objetivos autofocus.

Enfocando más rápido

Es cierto que el autoenfoque es más veloz que cualquier mano girando el anillo para ajustar la distancia correcta de enfoque. Pero hay maneras de enfocar en manual de forma más rápida. Por ejemplo, una forma es pre-enfocar a la distancia a la que el sujeto que queramos fotografiar estará en el momento exacto. Osea la técnica que utilizaban todos los fotógrafos deportivos en los días previos al AF dinámico predictivo. Para lograrlo se necesita de planificación y conocimiento del terreno y la temática, pero es una técnica perfectamente válida.

Otra técnica, más popular entre los fotógrafos callejeros es la de jugar con la profundidad de campo y la distancia hiperfocal. Ya sabes, disponer el enfoque de tal manera que la profundidad de campo nos asegure que nuestro sujeto quede enfocado (utilizando un diafragma cerrado que nos dé una buena cobertura de enfoque por delante y por detrás de la distancia fijada en el objetivo).

Foto de Hernán Piñera

Evidentemente son técnicas que requieren de planificación y entrenamiento, tareas que nos ayudarán a desarrollar nuestra capacidad como fotógrafos en vez de limitarnos a presionar el obturador hasta la mitad y luego hacerlo hasta el fondo. Un fotógrafo de calle entrenado en esta técnica rápidamente podrá olvidarse del enfoque y centrarse en captar el momento justo.

Muévete despacio, piensa rápido

En definitiva, utilizar el enfoque manual es una forma de devolver a nuestras manos el control de la fotografía. Es algo que implicará que vayamos más lentos pero que también nos hará pensar más. Para muchos de los fotógrafos más grandes de la historia, el proceso fotográfico era tan importante como el resultado final. Así que, quizá, si nos dejamos llevar lograremos que nuestras imágenes se beneficien de ello.

Foto de Caleb Knott

Enfocar a mano con un objetivo autofoco es una experiencia totalmente diferente a hacerlo con uno que se diseñó para ser manipulado por un ser humano. Por eso invertir en una lente manual antigua (como sabréis las hay muy baratas), montarla en nuestra cámara y salir a la calle a fotografiar exclusivamente con ella es una experiencia que nos hará crecer como fotógrafos.

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Foto de portada | David Fant

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Categorías: Fotografía

Las fotografías tomadas con teléfonos móviles lideran Flickr este año 2016

Xatakafoto - Mié, 07/12/2016 - 12:01

Como viene haciendo cada final de año, Flickr ha presentado su blog el reporte anual de la página. Este reporte tiene como objetivo analizar el tipo de cámaras que los usuarios han elegido para para realizar las fotografías que suben a la plataforma y los resultados han sido de nuevo devastadores para las cámaras fotográficas tal y como las conocemos.

Según el informe de Flickr, los smartphones copan el 48% del contenido subido en su plataforma, por encima del 39% que supuso el pasado año 2015 y concretamente Apple vuelve a estar a la cabeza con sus iPhone como protagonistas.

Los smartphones siguen ganando terreno a las DSLR

La tendencia sigue igual que en años anteriores y los smartphones le siguen ganando la batalla a las DSLR que siguen perdiendo terreno poco a poco en la plataforma. Canon y Nikon se reparte el 24% y 18% del pastel respectivamente, dando un 25% del total de cámaras utilizadas cuando en 2015 representaban el 27%.

Por su parte las cámaras sin espejo siguen representando nada más que el 3% de la cuota, exactamente lo mismo el que pasado año, mientras que las cámaras compactas bajan un 10%, concretamente de un 31% a un 21% en este año.

Hablando de marcas concretas, Apple se lleva el puesto más alto con sus dispositivos iPhone 5s, 6 y 6s en las tres primeras posiciones. La segunda marca más utilizada es Canon, elegida por un 24% de los usuarios que por su parte eligieron las réflex avanzadas Canon EOS 5D Mark III y 5D Mark II, las dos únicas cámaras que entraron en el top 10 de dispositivos. Nikon, por su parte, se queda con 18% de la cuota en tercera posición y sin ningún dispositivo entre los 10 más utilizados.

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La noticia Las fotografías tomadas con teléfonos móviles lideran Flickr este año 2016 fue publicada originalmente en Xataka Foto por Érika García .

Categorías: Fotografía

Gestión de color, compresión y flujo de trabajo (X)

DSLR Magazine - Mié, 07/12/2016 - 11:00

En nuestra décima entrega sobre gestión de color, compresión y flujo de trabajo hablamos de los esquemas de compresión intracuadro.

Esquemas de compresión intracuadro

La codificación intracuadro es la antítesis de la intercuadro, ya que comprime la información de forma discreta en cada fotograma de manera individual. En este caso no existe ninguna dependencia de los fotogramas anteriores o sucesivos.

Diferencia entre los codecs XF-AVC Intra (intracuadro) y XF-SVC Long GOP (intercuadro) de Sony

Se utiliza un algoritmo de compresión similar al JPEG en cada fotograma. El proceso de codificación busca redundancias en el cuadro y descarta la información repetitiva. La imagen se divide matemáticamente en secciones –un conjunto de bloques de píxeles digitales denominados “macrobloques”–. En general están compuestos por un mínimo de ocho por ocho píxeles de tamaño –aunque este dato varía dependiendo del algoritmo–. Por medio del empleo de un procedimiento llamado Transformación Discreta del Coseno (DCT), se analizan todos los bloques y se descartan las redundancias entre ellos.

Transformada Discreta del Coseno (DCT)

La integridad de la imagen es ampliamente superior en un esquema de compresión intracuadro en comparación con uno intercuadro. No obstante, ambos constituyen tipos de compresión con pérdida -que comprimen las imágenes a través de la identificación de información marginalmente importante que luego descartan.

Como ya hemos mencionado con anterioridad, existen protocolos de compresión sin pérdida, que sirven para retirar información estadísticamente redundante sin producir una degradación de la verdadera integridad de la imagen. Sin embargo, no hay un algoritmo de compresión sin pérdida que se use de forma amplia en la adquisición de imágenes. Hay alguna aplicación casi sin pérdida en la codificación de alta gama del H.264 denominada AVC (codificación avanzada de vídeo) y el JPEG 2000 tiene una opción de codificación sin pérdida.

Compresión de ondícula JPEG 2000

El conjunto de métodos de compresión que se emplean con mayor frecuencia en vídeo se basan en la Transformada Discreta del Coseno (DCT), que siempre representa algún tipo de compresión con pérdida. La imagen comprimida resultante es similar a la original, pero nunca idéntica. Estos métodos incluyen JPEG, MPEG 1-4, HDCAM, DV y la mayoría de los sistemas de compresión que se utilizan en el trabajo relativo a la imagen en movimiento.

El estándar del consorcio Digital Cinema Initiatives (DCI) usa la compresión de ondícula JPEG 2000 para la entrega de archivos de cara a la proyección en salas de cine.

Transformada de Ondícula aplicada sobre una imagen por satélite

La Transformada de Ondícula (wavelet) en realidad no comprime los datos de la imagen. En lugar de eso, reestructura los datos para que resulte más fácil comprimirlos. Las ondículas tienen mucho en común con la compresión DCT, pero con una diferencia significativa. El tamaño de muestra de sus imágenes puede escalarse de un simple píxel a una imagen completa, dependiendo del contenido. Si hay mucho detalle fino, se utilizarán bloques más pequeños y refinados. Si el detalle de la imagen es menos sutil que el que requieren las características de calidad designadas, la codificación descartará las muestras que revelen los efectos de las resoluciones más bajas. El resultado es el mantenimiento de más detalle en las zonas que más lo necesitan y de menos detalle en aquellas en las que es innecesario. El JPEG 2000 también puede alcanzar compresión sin pérdida en una proporción de alrededor de 2,5:1.

Las ondículas funcionan bien con las imágenes de cámaras de cinematografía digital porque no contienen grano de alta frecuencia, como ocurre con las emulsiones fotoquímicas. Este hecho permite establecer una compresión intensa en las zonas de bajo contraste sin que se reduzca la proporción señal-ruido.

Tal tipo de compresión ofrece algunas ventajas sobre la DCT. Cuando se incrementa la compresión y disminuye el tamaño de los archivos, la calidad de imagen se degrada de manera más agradable y orgánica. En lugar de dar lugar a bloques de imagen horrorosos, la compresión de ondícula tiende a permitir que las zonas con más ruido y menos contraste de la imagen se suavicen. Es una característica particularmente ventajosa en el trabajo en cromas, ya que reduce de forma muy inteligente el ruido en las grandes áreas planas de la imagen -correspondientes a la pantalla verde/azul- mientras mantiene el detalle en los bordes y en el cabello de los actores.

La transformada de ondícula también se emplea en imágenes biomédicas

Una imagen comprimida por medio de la transformada de ondícula está compuesta de niveles progresivos de mayor cantidad de detalle. Como consecuencia, resulta relativamente sencillo prescindir de algunas de las capas superiores. El flujo de código de la ondícula se puede descomprimir de forma parcial para obtener una imagen de baja resolución. Ese mismo flujo se puede descomprimir en su totalidad para obtener un rendimiento de alta resolución en dichas imágenes. Si especificamos que se decodifique a la más alta resolución, el metraje comprimido a través de una transformada de ondícula se puede mostrar como un proxy de resolución variable sin necesidad de realizar ninguna recodificación. Por medio de este procedimiento, cualquier usuario puede montar en resoluciones proxy para luego renderizar una línea de tiempo conformada a 4K. Es decir, que el trabajo con sistemas de compresión que emplean la transformada de ondícula nos permite extraer proxies del metraje sin que medie ningún proceso extra. Por tanto, se reduce sobremanera la necesidad de contar con un gran ancho de banda, así como los requerimientos mínimos para el procesador de nuestro equipo de postproducción.

Capas de distintas calidades para tres resoluciones diferentes Cómo funciona el JPEG 2000 Transformada ICT

El bloque de preprocesado tiene que manejar la conversión de color de RGB a YUV –luminancia y crominancia–. Las necesidades de esta conversión implican el empleo de los pasos correspondientes tanto de la Transformación Irreversible de Color (ICT) como de la Transformación Reversible de Color (RCT).

Aplicación de la RCT sobre una imagen con abundancia de ruido

A partir de ahí, el JPEG 2000 realiza particiones de las imágenes en bloques rectangulares que no se solapan entre ellos –en un proceso denominado “embaldosado”–. Cada uno de esos bloques se comprime de forma independiente. La mezcla de componentes, la transformación de ondícula, la cuantización y la codificación se aplican por separado bloque por bloque. Durante la transformación de ondícula los componentes de la imagen pasan de manera recurrente por filtros de ondícula de paso bajo y de paso alto.

Diferencias a simple vista entre un codec JPEG estándar y el JPEG 2000

En nuestra próxima entrega explicaremos en detalle cómo se realizan todos estos procesos y los subsiguientes dentro de este codec, elegido por la industria para almacenar los archivos que serán proyectados en salas.

Categorías: Fotografía

Kati Horna, guerra y revolución

DSLR Magazine - Mié, 07/12/2016 - 10:30

Kati Horna fue una de las múltiples fotorreporteras que trabajó en España durante la Guerra Civil documentando el conflicto. Sin embargo, sus fotografías no tienen nada que ver con las de la mayoría de sus compañeros. A Kati Horna no le interesaban las bombas, ni los muertos, ni la sangre. Le interesaba la gente, las personas que a pesar de no encontrarse en primera línea sufrían la guerra tanto como los soldados.

© Kati Horna

El museo Centre del Carme, de Valencia acoge desde el pasado 1 de diciembre la exposición La mirada de Kati Horna, Guerra y Revolución, en las que se muestran 98 fotografías de las 250 que Horna pudo recuperar de su paso por España entre 1936 y 1939.

Horna, nacida en Budapest en 1912, era una fotógrafa diferente. Ella misma se definía como “una obrera de la fotografía“. Feminista y libertaria, colaboró con varias publicaciones anarquistas tales como Tierra y Libertad, Tiempos Nuevos y Mujeres Libres. En sus fotografías encontramos un retrato de la guerra más allá de las trincheras. Ella no llegó a pisar el frente como lo hicieron sus compañeros y amigos Robert Capa y Gerda Taro. Kati, con su Rolleiflex al cuello documentó el día a día de los que estaban en la retaguardia, los niños, las mujeres, los movimientos ciudadanos, narrando la contienda desde el punto de vista del pueblo. 

© Kati Horna

Guerra y Revolución nos presenta el trabajo de Kati Horna durante la guerra civil con dos propósitos, el de ofrecer un retrato veraz de la cotidianidad de la sociedad española durante la guerra, y el de dar a conocer la obra y el compromiso con la lucha social de esta fotógrafa, desgraciadamente tan poco conocida.

La mirada de Kati Horna, Guerra y Revolución es una exposición organizada por el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana en colaboración con el sindicato CGT-PV. Puede verse en el Centre del Carme hasta el 22 de enero. Más información aquí.

Categorías: Fotografía

Día del Orgullo Fotográfico de Too Many Flash

DSLR Magazine - Mié, 07/12/2016 - 10:00

El próximo 17 de diciembre la escuela Too Many Flash celebra la cuarta edición de su Día del Orgullo Fotográfico.

© Too Many Flash

Too Many Flash pone en marcha para esta cuarta edición una serie de actividades destinadas a fotógrafos aficionados que quieran aprender de la mano de profesionales en su campo, y compartir sus experiencias. La oferta es amplia: talleres, mesas redondas, masterclass, exposiciones, concursos, etc.

© Too Many Flash

El sábado 17 de diciembre los asistentes podrán elegir entre varias ponencias y talleres con fotógrafos tales como Sergio Cueto, Debbie SmithDavid López Espada, Juan CurtoIris EncinaPilar García Merino, Oliver Pedrosa, Alberto Hernández, o Ángel Zorita entre otros. Darán sus claves para mejorar la técnica fotográfica y sacar el máximo partido a nuestros recursos, con talleres dedicados a diversas disciplinas como la grabación de vídeo DSLR, la iluminación en estudio, retoque fotográfico o fotografía de moda, sin olvidar cómo promocionar nuestro trabajo y acceder al mercado profesional.

La oferta se amplía incluyendo también el domingo 18 de diciembre, en el que el fotógrafo Pepe Castro impartirá una masterclass sobre el retrato

© Too Many Flash

En esta edición además la convocatoria cuenta con la colaboración de varias instituciones como ANIGP-TV, Caixa Fórum, Galería Cámara Oscura, COAM y Fundación Canal que ofrecerán un itinerario de exposiciones abiertas al público para la ocasión.

© Too Many Flash

El programa oficial del Día del Orgullo Fotográfico, que se celebrará los días 17 y 18 de diciembre en Madrid puede consultarse en su web oficial.

Categorías: Fotografía

Epson WorkForce DS-310 y DS-360W – Escáneres portátiles

DSLR Magazine - Mié, 07/12/2016 - 09:30

Epson anunció recientemente dos nuevos escáneres portátiles de la serie WorkForce, orientados al usuario profesional nomáda que necesita de una oficina “móvil”. Los modelos DS-310 y DS-360W presentan un diseño de pequeñas dimensiones y peso ligero para facilitar la portabilidad; este último modelo incluye también una batería y la conectividad inalámbrica Wi-Fi para poder operar libremente sin cables.

WorkForce DS-360W © Epson

A nivel de especificaciones técnicas, los nuevos escáneres de Epson son capaces de leer hasta 25 ppm según los datos facilitados por la compañía, tanto a simple como a doble cara. Disponen también de conexión USB 3.0 y de un mini cargador de 20 páginas. Están diseñados para escanear documentos de papel y tarjetas de visita, así como fotografías, con densidades entre 52 y 230 g/m2. No obstante, su resolución está limitada a 300 ppp, tanto en color como en modo monocromo.

WorkForce DS-360W © Epson

Los escáneres Epson WorkForce DS-310 y DS-360W llegarán al mercado el próximo mes de enero de 2017 a un precio estimado de 285 € y 375 €, respectivamente.

Fuente: Fotointern

Categorías: Fotografía

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