




Hace mucho que no subo nada por aquí, así que aprovechando mi vuelta a la fotografía tradicional aquí va un intento de reinventar la realidad cotidiana a base de escanear el negativo al revés.
Esto que para el espectador usual no tiene ninguna repercusión, sí lo tiene para el que conoce el lugar, el entorno, creando una sensación rara, como las cosas que se ven a través de un espejo.
Y me diréis, ¿y qué tiene que ver eso con nosotros?. La respuesta es nada, absolutamente nada. Pero reparad en que la fotografía se va convirtiendo, al menos en determinados niveles bien poblados, en una actividad onanista.
Y visto así, esto tiene mucho que ver conmigo mismo.

Hacía mucho que no subía una foto por aquí y hoy, al recoger un carrete, he visto esta foto tan simpática que me sirve para homenajear a lo que más me gusta de la Agrupación: Los almuerzos en el Miso.
Sé que los esforzados miembros de la Junta Directiva se molestarán con esa afirmación, pero ellos lo saben perfectamente. Con el Miso no se puede competir.
Lo que no recuerdo es qué simulaba comerse Manolo. A lo mejor los que estaban enfrente me lo saben decir.

Un inoportuno viaje me ha hecho perder la oportunidad de disfrutar del Sarthou; una pena.
Encima gana ManoloN.
Espero que tanto arte lo le haga ir tan abrumado como este pintor de Oporto que andaba de recogida el sábado por la tarde...





Soldado en un check pointBueno, regresé de Israel el Jueves pasado y me volví a ir dos días a Madrid.
Y claro, un montón de cosas por hacer que no me han permitido procesar ninguna foto del viaje excepto esta cuyo original está completamente quemado, pero que no borré en la cámara porque tenía algo que me gustaba.
Como no había forma de arreglarla, la he destrozado del todo por si puede llegar a parecer algo.
Confieso que a mi me gusta. Vosotros diréis.

