Fuente: Photoespaña
Pere Formiguera nació en Barcelona en 1952. Después de 15 años sin exponer en Madrid, el fotógrafo catalán Pere Formiguera muestra su obra en Blanca Berlín Galería.
La muestra De vuelta contiene fragmentos de los trabajos realizados por Formiguera en los años ochenta y los noventa, todos ellos inéditos todavía en Madrid, así como algunas imágenes, como las pertenecientes a la serie “Escenarios de la guerra” (1987) que, en su momento, pudieron ser vistas en las salas de exposiciones de la Comunidad de Madrid.
Aparte de algunas obras de esta serie, Blanca Berlín mostrará también imágenes escogidas de las series “Barcelona, puerta de agua” (1989) y “Portrait de famille” (1990).
PHE- ¿Cómo comenzó en el mundo de las artes visuales?
Pere Formiguera- A muy temprana edad y por influencia de mi padre que era lo que podríamos llamar “un aficionado avanzado”.
PHE- En 1977 fundó el grupo Alabem junto a Manuel Esclusa, Joan Fontcuberta y Rafael Navarro, centrándose en las ideas fotográficas de vanguardia ¿En qué consistía esta agrupación? ¿Cuál era su objetivo?
PF- Manel Esclusa, Joan Fontcuberta, Rafael Navarro y yo, nos conocimos en el entorno de la desaparecida galería Spectrum, de Barcelona. Nos dimos cuenta de la poca difusión de la fotografía creativa española, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, y decidimos agruparnos para formar una especie de agencia de fotografía de autor, de tal forma que cada uno de los cuatro representaba a la totalidad del grupo sin que ninguno de nosotros renunciara a sus propios planteamientos fotográficos.
De esta forma, cada vez que alguno viajaba o mostraba sus obras, mostraba también las de los otros tres. Así nacieron entre otras, las exposiciones del grupo en París y Roma. Posteriormente, se añadieron a él Toni Catany, Mariano Zuzunaga y Koldo Chamorro.
PHE- En su obra se observa una combinación entre fotografía y pintura ¿De donde nace este interés de unir varias disciplinas? ¿Qué aporta a su obra?
PF- Siempre estuve en contra de encasillar la obra de arte en función de la técnica utilizada para su creación. Cualquier obra plástica será buena o mala, pero nunca lo será más o menos por el hecho de ser una pintura, una escultura, un grabado o una fotografía. Esto, que hoy parece obvio, no lo era tanto a mediados de los años 70.
Como respuesta a esto, recurrí a un proceso de hibridación de mi obra, proceso que me atraía y que me permitía trabajar de una forma más física sobre la imagen que creaba. No hay que olvidar tampoco, que mi formación universitaria de Historia del Arte, me había familiarizado con los movimientos informalistas, influyendo también en esta decisión.
PHE- ¿Cuál diría que ha sido su evolución desde que comenzó en el mundo de la fotografía hasta ahora?
PF- Creo que he sufrido una evolución normal, en cualquier artista. Un principio avasallador ideológicamente aunque algo titubeante desde el punto de vista expresivo, hasta una situación más sosegada y, al mismo tiempo, más madura y evolucionada. Un ir ganando espacios para la expresión y la evolución de la libertad personales.
PHE- A lo largo de su carrera la idea del tiempo ha sido importante en su obra ¿Qué le interesa reflejar de este concepto?
PF- La especie humana ha luchado siempre para controlar los elementos que le rodean y le impiden su evolución como tal. Sin embargo sigue siendo incapaz de dominar el tiempo, que sigue implacable su curso. Es un espacio tradicionalmente opuesto a la fotografía (que es el instante), y que la fotografía intenta apresar y detener. Personalmente, creo que es preferible aliarse con él para acercarse a la vida en lugar de pretender detenerla.
PHE- Presenta “De vuelta” en la Galería Blanca Berlín en la próxima edición de PHotoEspaña ¿En qué consiste esta exposición? ¿Qué obras se podrán ver aquí?
PF- Durante mucho tiempo, expuse con una cierta regularidad en Madrid. Sin embargo, y por razones que ignoro, llevaba ya quince años sin hacerlo. Por esto, exponer ahora en la galería Blanca Berlín es como volver a un lugar donde siempre fui muy bien tratado y del que guardo grandes recuerdos. Vuelvo con obras de tres proyectos realizados hace ya algunos años. Dos de ellos inéditos en Madrid y realizados en el puerto de Barcelona y el la ciudad francesa de Reims. El tercero fue realizado en Madrid, en 1987, y a pesar de su edad, sigo encontrándolo tan fresco y potente como cuando lo creé. Sigue siendo uno de mis trabajos favoritos.
PHE- ¿Podría compartir con nosotros los proyectos en los que se encuentra trabajando actualmente?
PF- El primero de ellos es recuperar la normalidad de mis exposiciones en Madrid…
Por lo demás, sigo trabajando en dos proyectos que me ocupan desde hace más de un año. Pido disculpas por ser tan poco explícito, pero prefiero no hablar de mis proyectos hasta que se convierten en realidad.